MICROPENDULO
Cuando me aviso el reloj
Y el cielo no amanecia
Despojo un color
La silueta de tu sed
En la bruma de las nevadas paredes
Se anochece basta parte de tus sueños
Te duele mas el dolor que la lujuria furia de mis besos
Atochandose como pirañas
Un corazon como de suspiros
Se sumerge al rio como de nubes
Como de voces
Como las tuyas
No sin la saliva de las mías
Prende fuego el viento
Cuando el silencio paso por tu ventana
Regalo las mil palabras
Y vos, no me pediste nada
Ni un billete por la luna, que se arranco del cielo
Ni un billete por tus manos
O por tus besos, ni un centavo por tu cuerpo
O por las imperfecciones de tu piel
No hubieron cobranzas de papel ni derroches de saliva.
Te sentaste al sol y miraste el oeste
No venia nada sino luces de plumaje dorado
Tus ojos, tus ojos a la locura de mis noches
Mis noches a las manos de tus voces
A las viudas de tu piel.
Cansadas de tirar y comer
Tirar, comer y perder.

Tango Tanto...
Se siente largo…el paso lánguido, a tu alrededor un ameba de bocas, un orificio de personas pidiendo bombas para sus cabezas…
Un estallido con ideas de subsuelo…
Get up!
Caminas largas calles, y cuando el cielo te atropella con su luz, piensas en tu gato, ahí tirado al sol, dispuesto a perder sus años, sus sueños, a inventarse transparente como un hilo… con el cual tú jamás podrás hilar.
Caminas de todas maneras, feliz, convencido de tu rara falta de prisa, llegas a cada esquina y a cada rostro, que por tres carcajadas te dejan en un bar….no estas en baires, eso sigue siendo claro… …a la mitad del siguiente paso, te detienes, das vuelta y entras…a un bar.
No estas en Baires, ni Borges esta en la barra.
Su garganta esta por estallar…prende un cigarrillo mas, para no beberse los rostros exagerados de sentirse en silencio, como si no hubiese nadie, piensa en volver, pero el humo que se desplaza lo calma…era la única forma de saber si estaba bien.
Silencio…abre tu boca…bocanada…
De cuando querias continuar.
Nadie te podrá salvar…de un mar entrando por tus ventanas. Ese azul de las sabanas que no se ven…
Te levantas como flor a temperaturas elevadas, un día de sol, de putas que entran y salen, que no sabes sus nombres, y te atreves a averiguar sus identidades, pero no sirve y eso ya estaba claro, no sabes porque, pero lo habías olvidado…pasajes, solo pasajes.
Termina un día, pero ha sido mucho más que eso, y ha sido mucho más que un fin.
Un agotar antes de perder, un correr antes de caminar y como bien el cielo lo dibuja son las tres de la mañana y la licencia caduco.
La miras bien, tratas de guardar cada trozo de su cara, para no equivocarte la madrugada siguiente, de nuevo, no consigues nada, sonríes un poco.
Tus manos se sueltan y quedan vulnerables a la gravedad, a la tension ligera del suelo, a las ganas de no dormir, quedas expuesto a romper en el tiempo y terminar, terminar un cuento más.